[MÚSICA] COLUMNA: ¡YA NO MAS! Y LADO B (SEGUNDA ENTREGA)

Columna * Música * Por Juan Manuel Candal

Canciones que solíamos amar pero se gastaron con el tiempo y la sobreexposición.

 

Canción: We Are The Champions.

Intérprete: Queen.

Álbum: News Of The World (1977).

 391576_queen_grandes_exitos_20110218111340

Track. Después de editar A Night At The Opera en 1975 (en el cual se pueden encontrar los archiconocidos «Bohemian Rhapsody» y «Love Of My Life» —este último, curiosamente, no fue un single—) y A Day At The Races en 1976 (en el cual aparece el tema «Somebody To Love») la banda inglesa decidió encarar su álbum siguiente yendo contra las críticas que decían que el disco anterior pecaba de grandilocuente y sobreproducido. Por eso News Of The World nació como un hijo del rock directo más que como una profundización de la búsqueda previa. Pronto se hallaron en una situación inédita: tenían entre manos un single del cual nadie dudaba. Al «We Are The Champions» de Freddie Mercury se le sumaba el potente «We Will Rock You» de Brian May conformando así un doble lado-A concebido para ser un éxito inmediato­. La canción de Mercury, construida alrededor de una cadencia de piano dominante que cae en un estribillo pegadizo y brioso, se volvió un himno incluso en situaciones poco musicales, como pueden ser los eventos deportivos, en los cuales al día de hoy sigue siendo una canción de festejo y consagración.

En el año 2005 fue votada la canción “favorita del mundo” en una encuesta conducida por la empresa Sony Ericsson. En el año 2011 la canción fue elegida como “la más pegadiza de la historia” según un estudio académico. El doctor Daniel Mullensiefen, de la Universidad  Goldsmiths, explicó que los grandes hits radiables generalmente tienen ciertos elementos identificables: largos y puntillosos fraseos musicales, múltiples cambios de tonalidad en el “gancho” melódico, y una voz masculina haciendo un trabajo arduo a la vez que notable. Más allá de las consideraciones de índole científica o estadística, es obvio que «We Are The Champions» es un hit inmediato. La teatralidad de Mercury, ya implícita en la toma vocal, probablemente ayuda a que la canción sea llamativa en un primer momento… y a que se gaste más rápidamente con el paso del tiempo. La producción ampulosa y la decisión de descartar cualquier sutileza en la performance resultan en un truco notable, pero que se vuelve más y más artificial con cada escucha. La sobreexposición en radios, televisión, eventos deportivos y tributos de toda clase aceleran el arco de la canción, que baja tan rápido como sube.

¿Qué la redime todavía? La performance vocal de Mercury sigue siendo inimitable. Pocos cantantes demuestran el rango del cual Freddie era capaz en una sola canción, llegando a notas altísimas tanto en falsetto como a pura estirada vocal.

Con qué la reemplazamos. «My Melancholy Blues», del mismo álbum. «Let Me Entertain You» del disco Jazz, de 1978, donde se puede encontrar a un Mercury igualmente teatral pero mucho más irónico y despiadado (con un tremendo riff de guitarra en sextas detrás).

Le pegó en el palo, pero era candidata. «We Will Rock You», por supuesto.

Quiero más. Entonces escuchá «The March of the Black Queen» (Queen II, 1974) el primer antecedente directo de «Bohemian Rhapsody». O «Flick of the Wrist», de Sheer Heart Attack (1974) para repasar la invocación al mito épico, un lado poco conocido en la obra de la banda.

LADO B.

EL INOXIDABLE: «Don’t Stop Me Now»

 Entertainment/Music. Live Aid Concert. Wembley, London, England. 13th July 1985. British singer Freddie Mercury with guitarist Brian May as "Queen" perform at the charity concert.

Una canción que ha soportado estoicamente el paso del tiempo. El single que no fue un éxito en su momento, y tal vez por eso, se trata una canción que fue creciendo con el tiempo. Hoy en día es un hit irrefutable, de esos que no necesariamente están ligados a la imagen de la banda, es decir, cualquiera puede reconocer esta canción, pero a diferencia de «We Are The Champions», «Love Of My Life» o «We Will Rock You», no remite de forma tan directa a lo que todos entendemos por Queen: voces con arreglos operáticos, solos legendarios de guitarra y una densidad de producción aplastante. En este caso, el swing del piano guía la canción y si bien los elementos antes mencionados se pueden identificar, sólo aparecen de forma sutil, al menos en relación a la mayoría de la obra previa.

Además, es la última canción de Queen con un feel setentero antes del lanzamiento de «Crazy Little Thing Called Love» (The Game, 1980), un tema retro, que remite a los años ’50 y que le llevó a Mercury diez minutos componer (algo que el cantante declaró a la prensa casi a modo de apología y que el baterista, Roger Taylor, corroboraría en varias ocasiones).

Con el paso del tiempo, «Don’t Stop Me Now» permanece sin un anclaje obvio en la obra de Queen, casi como bisagra entre los temas que paseaban entre el glam y el rock progresivo y la etapa posterior de experimentación con máquinas y un formato pop que iría transformando a Queen en una especie de parodia de sí mismos («Radio Ga Ga» y «Friends Will Be Friends» son algunos claros ejemplos).

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s