[Entrevista] Carolina Buratti por Pamela S. Terlizzi Prina

“Hay teatro que atrae gente y teatro que expulsa gente”

Carolina Buratti es de Burzaco, nació en 1979, es actriz, escritora y directora de teatro. Dicta clases de teatro y compone música. En sus distintos roles participó en gran cantidad de obras, varietés y proyectos escénicos de todo tipo. Forma parte de El mito de la Tarasca, compañía de teatro independiente, y de la cooperativa que lleva adelante el Teatro Orlando Goñi.
 
Por Pamela S. Terlizzi Prina

Carolina Buratti - Primer Plano

¿Cómo llegás al teatro? ¿Fue primero como espectadora?

Llego por enamoradiza. Cuando estaba en 7º grado, hubo una especie de acto final donde a cada chico se le hacía un reconocimiento por parte de los maestros. Yo estaba perdida y recientemente enamorada de un petizo rubio terrible que en el acto final dijo que quería ser actor. Yo dije lo mismo para que le llegara la versión de nuestras similitudes, que por supuesto no le importarían porque todas las otras ya usaban corpiño y yo no, y de ahí en más todo fue verano y cumplir mi palabra para siempre.

En primer año del secundario hicimos una representación bastante horrible con algunos compañeros y después vinieron cursos y cosas y llegamos hasta acá.

¿Dónde te formaste? ¿En qué?

Me formé en varios lugares, con distintos maestros en diferentes cosas. Actuación, con el formato de la escuela tradicional, commedia dell’arte, dramaturgia en comicidad, entrenamiento físico, vocal, etcéteras y etcéteras. Me gusta mucho leer teoría y eso también hago cuando puedo.

¿Sentís que haya disciplinas (como la literatura, la danza, etc) que sean indispensables para formarse en teatro? ¿Te formaste en alguna?

Me parece bueno profundizar en una única cosa, para poder darle desarrollo. Creo que todo lo extra que uno hace puede aportar algo, siempre que no te quite tiempo de la actividad principal. Depende de cada uno, qué cosas tenga ganas de hacer o cuánto quiera profundizar. Yo por diversión fui haciendo otras cosas que, después a la hora de estar en escena, siempre es algo que uno ya trae y, si lo puede aplicar, está buenísimo. Siempre me interesó mucho el trabajo físico, así que hice algunas cosas en danza, acrobacia, yoga, deporte, y en otro aspecto, también algo de maquillaje teatral y dramaturgia.

¿Qué rol disfrutás más? ¿Espectadora, actriz, directora?

¡Todos! Cada uno en su momento.

¿Cómo te llevás con la docencia?

La docencia es algo que descubrí buscándole la vuelta a tratar de vivir de esta actividad. Arranqué con mucho miedo, pero sabiendo que no iba a hacer las cosas mal y con toda la tranquilidad de poder decir “hasta acá te puedo enseñar, ahora buscate otro maestro”. Me enamoré de la docencia. Me encanta. Disfruto del proceso de mis alumnos, de cada paso, de cada cuestionamiento. Me divierto. Aprendo, tengo que volver a preguntarme las cosas con ellos y eso me hace además crecer como actriz y como directora.

¿Tenés autores o directores preferidos?

¡Sí! Brecht, Arlt, Shakespeare… Muchos. Directores, no sé… Creo que no.

¿Cómo ves la escena actual del teatro independiente?

Creo que hay muchas producciones y muchos grupos que se forman eventualmente para distintos trabajos. Me gustaría que hubiera más grupos estables para que se pueda profundizar más en los procesos, que haya más voces reconocibles en escena. Favorecería el intercambio y el avance, muchísimo más que cuando trabajás eventualmente con uno u otro compañero, porque de esa manera todas las discusiones siempre se vuelven a hacer de cero y los análisis no avanzan demasiado.

¿Te interesa aquello del “teatro comercial”? ¿Te desvela la calle Corrientes?

No creo que sea nada en sí mismo el teatro comercial. Me desvela hacer lo que tengo ganas de hacer y si eso está sobre calle Corrientes, lo haremos. Por ahora me desvela más la calle Cochabamba.

¿Preferís dirigir textos propios o elegir libros?

Textos propios, toda la vida.

Si dirigís un libro de otro autor, ¿buscás dejar tu marca?

Nunca lo hice, pero me imagino que como uno es uno mismo todo el tiempo, eso también se vería reflejado en la dirección sobre un texto de otro.

Siempre escribiste: ¿la literatura es un romance concluido?

No, la literatura está siempre ahí presente. Es el primer acercamiento a todo lo demás. Siempre estoy escribiendo pequeñas cositas, más allá del teatro. Me gusta, me divierte y lo hago siempre que algo me conmueve en algún sentido: con amor, con bronca, con tristeza… Cualquier motor es bueno cuando aparece con una idea detrás.

Sé que te estás relacionando con la música: ¿con qué instrumentos? ¿Cómo es la experiencia dentro de la orquesta? ¿Se parece a la de actuar?

Es muy entretenido eso. Como trabajo dentro de un espacio de músicos, la música está siempre ahí presente, dando vueltas. El teatro cómico tiene mucho trabajo rítmico y es algo muy divertido para experimentar. Participé como colada en una orquesta tocando un tema con el contrabajo. Me dijeron dónde había que poner los dedos según lo que estaba escrito en la partitura (sólo puedo leer ritmos, notas no por ahora) y me mandé. Una caradura total. Me faltaba la bandera de “Sí, se puede” detrás. Fue divertido. Calculo que con el tiempo se parece a actuar, no lo puedo decir porque fue una carrera musical muy corta la que tuve: duró sólo dos conciertos, debut y despedida.

 Formás parte de El mito de la Tarasca, contanos sobre tu participación y los proyectos que se vienen.

El mito de la tarasca es un proyecto que nace de las ganas de hacer. Yo venía de haber estado muchos años estudiando teatro en un lugar y me fui un poco maltrecha y disconforme con el teatro todo. Veía obras y no encontraba lo que quería hacer yo. Hasta que en un momento, apareció la idea o las ganas de empezar a hacer teatro cómico, con una referencia muy acentuada en lo argentino. Venía leyendo mucho a Brecht y su efecto de distanciamiento y su planteo ideológico del teatro como actividad y ahí me cayeron todas las fichas. Tenía que hacer ese teatro que me representara, que no lo estaba encontrando en ningún lado. Empecé a llamar a amigos actores y no actores y reuní casi 30 personas y montamos una obra. Y luego otra y así. El año que viene cumplimos 10 años.

En el grupo escribo, dirijo y cuando puedo actúo también.

Para el año próximo se viene una nueva obra también con música en vivo. Esta vez estará situada en la pampa argentina.

Carolina Buratti - El Mito de la Tarasca

 ¿Cómo se financia hoy una compañía de teatro independiente? ¿Cuán difícil es laburar? ¿Hay incentivos del estado?

No sé cómo se financiarán las otras. Nosotros trabajamos muy a conciencia de la necesidad de generar público. Público amigo y público nuevo. Es la única forma de subsistir tanto tiempo. El grupo debe autosustentarse. No gastamos más de lo que podemos generar y si sobra, somos felices. La economía es bastante simple y bastante organizada, si no es imposible.

 ¿Cómo se atrae al público? ¿Hay teatro para todos?

Nosotros hacemos mucho hincapié en el público. Hay teatro de todo tipo. Hay teatro que atrae gente y teatro que expulsa gente. A mí me gusta pensar en el espectador, en la comunicación que quiero que exista con el que está del otro lado. Quiero que esté despierto, atento, que la pase bien. Es como un trabajo en equipo. Si el que está abajo la pasa mal, no vuelve al teatro. Y yo quiero que vuelva. Hay que hacer algo lindo para que el que está en su casa y puede poner una película, quiera moverse hasta el teatro. El espectador está siempre presente, desde el momento de la escritura del texto, en cada ensayo. Sabemos a quién queremos contarle lo que contamos y lo tenemos siempre en cuenta.

Lo primero que uno hace es invitar a los amigos, a los familiares, a la gente cercana. Con el tiempo, si la cosa funciona, la gente se va enterando. El boca a boca es muy importante en el teatro independiente también.

Carolina Buratti - Ese fulgor esa tristeza

“Ese fulgor, esa tristeza” fue una adaptación del cuento de Juan Carlos Onetti, “Un sueño realizado”, y el cuento de Liliana Díaz Mindurry, “Onetti a las seis”: ¿cómo fue esa experiencia?

Fue lindísimo componer ese personaje. Fue a partir de la invitación de Hernán Bustos, que estaba a cargo de la dramaturgia y dirección del proyecto. Creo que son esos personajes que los actores disfrutamos de componer, porque hay que ponerle mucha energía, mucha fuerza y llegar a transmitir esa emoción que la historia tiene sin que se caiga. Era un personaje muy complejo y con muchas aristas ya desde la literatura y fue muy placentero poder hacerlo además como admiradora de Liliana como autora.

 Contanos sobre Carne Melón. ¿Qué es? ¿Cómo surge?

Carne Melón es un proyecto gracioso que arrancó en chiste y fue un éxito. Es un grupo de chicas que cantan y bailan canciones muy bizarras con una orquesta detrás. Empezamos sin querer, después de reunirnos dos o tres veces y fue muy divertido para nosotras y para el público, así que tuvimos que ampliar el repertorio. Creo que llegamos a diez temas en toda nuestra historia. Se repite religiosamente el mismo orden, los mismos chistes y la platea estalla. Los conciertos dependen de quién sabe qué cosas. Una vez al año o dos, nos volvemos a juntar. Hacemos un ensayo y sale con fritas. Creo que si agregamos media hora más de ensayo, nos matamos (¡somos muchas chicas juntas!), pero con este formato, creo que tenemos la fórmula del éxito.

Carolina Buratti - Carne Melón

 Sos parte de la cooperativa que administra el Teatro Orlando Goñi. ¿Cómo es esa experiencia?

El Goñi es un espacio que permite que muchos llevemos adelante nuestros proyectos. Tenemos una organización cooperativa, autogestionada, hacemos asambleas mensualmente donde se discuten las cosas que hay para desarrollar, gastos, actividades, refacciones, etcétera. Trabajamos en equipo, ensayamos, atendemos la barra, somos sonidistas, iluminadores, limpiadores… Lo que sea necesario. Ya tiene unos cuantos años el proyecto y dentro del espacio también tenemos una escuela de música de tango por la que pasa muchísima gente cada año. Gran cantidad de las nuevas orquestas de tango han pasado por el teatro.

El Goñi logró un gran reconocimiento en el circuito off de tango, además del de teatro independiente. ¿Cómo eligen la programación?

Es un espacio que está abierto a que nuevos grupos puedan tocar, tenemos un ciclo que es el Miércoles Calavera donde se presentan cada semana por lo menos tres grupos de tango nuevo. El resto de los días se completa con programación de nuevo tango de las orquestas que son parte del espacio (Astillero, Baigón, Alto Bondi, Mariano González Calo y su Quinteto Criollo, Chifladas, Moradores y muchos otros) y con grupos que buscan un lugar para sus conciertos. En general teatro hay muy poco porque la sala resulta un poco grande para las compañías.

 Tu última obra, Misión Aurora I, es una comedia de inconfundible tinte “argento”: ¿preferís hacer humor? ¿Cómo te llevás con el drama?

Prefiero hacer humor, toda la vida. Es un lenguaje que me resulta cómodo, que me permite jugar más con el cuerpo. Me gusta la risa, me gusta todo lo que se puede contar a través del humor sin caer en el “mensaje”. Después el público que se vaya a su casa y saque sus conclusiones, o no. El teatro cómico permite contar las verdades más crudas sin pretensiones. Al permitir la risa, no se hace catarsis, entonces el público puede pensar en eso que está viendo y tomar partido inteligentemente según su pensamiento.

Con el drama me llevo bien desde la actuación siempre que me permita una composición actoral más profunda, o que esté atravesado por grandes pasiones. No me siento cómoda en la tranquilidad de las escenas, en lo natural. Creo que soy muy mala en eso porque me aburre hacerlo.

 Ya te vinculaste con la literatura, la dramaturgia y la música, y en diferentes roles, ¿sentís que te falta algo todavía?

No sé. Creo que con estas cosas ya tengo bastante. Me gusta lo que hago. No necesito otra cosa.

 ¿Cuál es la obra que hubieras querido escribir, actuar o dirigir?

Mmm… Madre Coraje de Brecht.

 ¿Cómo te ves dentro de diez o veinte años?

Me veo haciendo teatro, dando clases, haciendo algún tratamiento para la celulitis… Igual que ahora pero un poco más vieja y con mejor prontuario.

+INFO:

El Teatro Orlando Goñi está ubicado en Cochabamba 2536, Ciudad de Buenos Aires. Web: http://blogteatro.wordpress.com/info/

El Mito de la Tarasca, compañía de teatro independiente.

Web: http://elmitodelatarasca.blogspot.com.ar/

Sobre la autora:

Pamela S. Terlizzi Prina

Web: http://pamelaterlizziprina.blogspot.com.ar/

Fan Page: https://www.facebook.com/pages/Pamela-S-Terlizzi-Prina/223746467788722

 

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