#Teatro | La guerra del Gallo, por Carla Chinski

#TEATRO

 Por Carla Chinski

            ¿Qué pasaría si la guerra no fuera externa? ¿Si la guerra para la que nos preparamos es, en realidad, una pelea contra nosotros mismos? La puesta dirigida por Mauro Yakimiuk y el texto del cuentista y novelista Juan Guinot gira alrededor de estas preguntas. El libreto está basado en la novela de Guinot, 2022 – La guerra del gallo. La temporalidad de la novela, el futuro cercano, no se ha tomado para la adaptación. Pero sí queda la sensación de que Masi (Martín Amuy Walsh) vive más en el pasado que en el presente, corrimiento que llega a ser visual: habla con gente que no existe, con alter-egos de lo que le gustaría haber sido, y lo que es, un ex–no-combatiente, donde la eliminación del otro por medio de la violencia (y podríamos considerar a Masi como una persona de pasado violento, como cuando quiere pelar cables y ponérselos en el té a su abuela) no puede sino ser imaginada.

Siempre es bueno preguntarse, en el caso de las puestas que retoman un hecho histórico puntual, cuál es la razón de ser de la obra; por qué aparece La guerra del gallo en la escena off en este momento, y no en otro. Esta obra tiene algo para decir sobre el nacionalismo—la manera en que descolgamos una bandera para colgar otra, a nombre o en contra de quién lo hacemos, y para qué, a dónde queremos llegar y a dónde nos llevan nuestros combates. Después de la movilización en mayo por el 2×1 en crímenes de lesa humanidad; después de la reafirmación de políticas que a muchos les ha parecido una vuelta atrás en la historia de nuestro país; después de discursos que promueven no pensar en el pasado para “ir hacia el futuro”, sería tentador decir que en estos sentidos La guerra del gallo es una obra de su tiempo. Sí, la adaptación surgió en el 2012, pero el volver a poner en escena enriquece y le da otros sentidos a la obra.
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          La función a la que asistimos fue especial: estaban presentes en la sala dos excombatientes. Durante los 45 minutos que duró la obra, estamos sumergidos en los pensamientos de Masi. Nunca salimos de su cabeza. Pero es una primera persona errática, desquiciada, que tiene confidentes (nosotros, los espectadores, además de los personajes que Masi imagina) y es a través de ellos que nos enteramos de su historia, sus sueños y frustraciones. El desdoblamiento de Masi, la multiplicidad de voces que conviven en un mismo cuerpo y espacio, nos hacen entrar en el relato de inmediato. Si bien podría haberse jugado un poco más con las convenciones—el sonido, la escenografía—el vacío que rodea a Masi es uno de los signos de su soledad. Las frases que no pertenecen a otros son casi clichés del discurso nacionalista que en la obra parece (intencionalmente) anacrónico: “el sentido de mi lucha”, “hemos nacido para librar mil batallas”, etcétera.

Las historias que cuenta Masi fusionan perfectamente lo trágico con lo cómico: “Esa misma tarde, cuando la vieja chota volvía de La Plata a su casa, por Berazategui, más o menos, el Dodge 1500 del abuelo se comió el acoplado de un camión lleno de pollo. Dicen que era el peladero de pollo de Berazategui. Fue un velorio a cajón cerrado. Los bomberos no querían ni tocarlo, dicen que era una mezcla de plumas, menudos y abuelo.” La obra está llena de momentos como estos, que enternecen y nos generan un mundo alrededor de esa soledad. Habiendo dicho esto, por momentos la obra cae en el tropos (más fácil de sobreactuar, por otra parte) de la “locura” que nos causa gracia, y no exactamente por incomodidad. Ciertos comportamientos de Masi, la falta de control sobre su cuerpo, como si estuviera poseído, caminan esa línea fina entre representar a una persona con problemas psiquiátricos y hacer de eso su característica más pregnante, más importante. De a momentos esa línea no se cruza, pero de a otros, estaría bien que los espectadores nos olvidemos de que lo que se cuenta no es más que un mundo de fantasías infantiles y frustraciones profesionales, para así escuchar lo que Masi tiene para decirnos acá, ahora.

LA GUERRA DEL GALLO

LA GLORIA. ESPACIO TEATRAL
Yatay 890 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 3527-4420
Web: http://www.lagloriateatral.com/
Entrada: $ 180,00 / $ 150,00 – Viernes – 21:00 hs – Hasta el 22/12/2017

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